Sobre mí

Ruben editando vídeo en su espacio de trabajo

La lógica se une a la creatividad.

Ideas creativas. Ejecución con método.

Cada pieza de contenido debería tener una razón para existir. La mía empieza por entender qué debe conseguir.

Mi formación en ingeniería me enseñó a analizar los problemas antes de buscar soluciones. Trabajar entre bastidores en un festival internacional me enseñó algo igual de valioso: cada pieza de contenido tiene un trabajo que hacer, ya sea presentar a un artista, mostrar un espacio o dar a la gente una razón para comprar una entrada.

Hoy combino pensamiento estructurado, storytelling y herramientas de producción actuales para crear vídeos que no solo se ven bien, sino que comunican con propósito.

La tecnología me ayuda a trabajar más rápido. La creatividad es lo que la gente recuerda.

Pensar antes de crear.

Cada proyecto empieza con una pregunta: ¿qué intenta conseguir este contenido?

Cada plano necesita un propósito.

Las transiciones, el movimiento y los efectos deben apoyar el mensaje, nunca distraer de él.

La tecnología sirve a la creatividad.

La IA, el motion graphics y la edición forman parte del proceso, no son el producto final.

Mantener la curiosidad.

Las herramientas siguen cambiando. Las buenas ideas nunca dejan de evolucionar.